lunes, 29 de octubre de 2012

Sembrando en huacales (o algo así)

Desde hace algún tiempo ando metida en la jardinería, o lo que esto significa en mi mundo, comprando plantitas y cuidándolas, emocionándome cuando florecen y subiendo fotos a instagram (como señora loca de los gatos, pero con plantas), y dentro de todas mis adquisiciones tengo unas cuantas cactáceas.

Siempre que te venden una planta te la dan en la peor maceta que pueden, ya sea de plástico, de lata, muy pequeña o con la tierra muy apretada, y las plantitas resienten todo esto.

Como verán mis pobres plantitas estaban en unas macetas muy feas, por lo que decidí que era momento de ponerlas en una maceta más bonita y que ayudara a las plantas a mantenerse sanas y contentas (sí ya sé, llámenme señora loca de las plantas).




Y bueno, teniendo esto en mente, hace unos meses llegué a un lugar donde venden manualidades en fomi, y me meti a chismosear y entonces vi unos huacalitos (huacalitititos) de madera que estaban ahí arrumbados, así que los compré (por 5 pesos cada uno) y me los traje a mi casa. Decidí que serían las futuras macetas de mis plantitas. 

La señora me los vendió pero me dijo que ella no los había terminado de pintar, entonces mi primer labor fue pintarlos y perforar la base, porque como no es un huacal normal, la parte de abajo es una tabla sólida y las plantas necesitan drenaje.




Después agarré bolsas de plástico (de esas que hay en el super) y se las puse a los huacalitos, esto para que no salga la tierra ni la grava y le hice unos huequitos en el mismo lugar que las perforaciones de la base del huacalititito-


Luego llegó la parte divertida, preparar la tierra para las nuevas macetas, le puse tierra negra, tierra preparada para macetas, sustrato para cactus y un poquito de abono.  




Después me di cuenta que fue muy buena decisión cambiarlas de maceta. La que estaba en la maceta de barro ya tenía las raíces super apretadas en esa maceta, las chiquitas que estaban en la maceta fea tenían  arena super apretada, hasta parecía que le habían echado pegamento, y la que estaba en la lata no tenía casi nada de tierra. Así que las fui sacando de sus macetas con mucho cuidado de no lastimar a las plantas (y no espinarme) y luego las puse en sus nuevas macetas, con suficiente tierra y dándole su espacio a cada planta para que pueda crecer agusto. 
Por último corté el excedente de las bolsas de plástico y tan tán! 

Les dejo unas fotitos para que vean como quedaron en su  nueva casa.










3 comentarios:

Mariana Jiménez dijo...

Yo traté de transplantar unas lechugas a huacales normales y se me murieron. No sé si tengo la peor mano del mundo o Lorenzo me saboteó :(

Dianna dijo...

Espero no se mueran mis cactus!

Mariana Jiménez dijo...

Tendrías la peor mano del mundo si se te muere un cactus.